.Mukka. |
Solo quiero ser, más rápido que ellos echar todo a perder un día tras otro y un buen rato después, saber llegar a casa antes de que el sol¡¡¡me diga que es de día!!! |
||
|
Se muestran los artículos pertenecientes a Julio de 2008.
He soñado contigo, esta vez mientras dormia. No es la primera vez que ocurre, de eso estoy segura, pero es la primera que me levanto recordándolo, que me levanto sin querer por culpa de algún ruido ingrato y deseo volver a soñar el mismo sueño y continuarlo donde lo habíamos dejado. Es la primera vez que el sueño se acaba, si, como todos, pero no en el mejor de los momentos, dejándome con la intriga de como sabrán tus besos. No, esta vez recuerdo cada uno de tus movimientos, tus sonrisas, palabras y gestos. Recuerdo que estábamos con estos, era verano por la tarde y caminábamos por el campo, tú estabas como siempre, haciendo tus bromas y chistes malos, de un lado para otro, hablando con todos a la vez, picandome de vez en cuando, haciéndome la zancadilla en plan coña, buscando mi sonrisa cómplice y mis empujones flojos de “¡Ains, tonto!”, como si volviesemos a los tonteos típicos de los quince años. Se estaba haciendo tarde y estabamos de vuelta de algún sitio y teníamos que pasar la noche en tiendas de campaña, así que estabamos decidiendo como agruparnos para dormir. Todos nos miraban, derrepente era como si supieran que me encantas, así que empezaban a hacer comentarios entre risas y me hicieron elegir entre dormir con estas todas apretujadas o dormir contigo en la tienda que quedaba libre. Tú no parecias sorprenderte, estabas conforme con la propuesta así que intentaste convencerme con bromas, hasta parecías al tanto de todo. Realmente no hacía falta convencerme, a ojos cerrados me voy contigo a donde me lleves, pero supuestamente tú no me encantas, simplemente me caes genial y no tengo la necesidad imperiosa de tocarte, besarte y agarrarte fuerte para que no te vayas, supuestamente claro, porque eso es algo que guardo muy para mí, algo que en verdad nadie sabe, aunque en este sueño todos parecen conocer, incluso tú. Hasta cierto punto esto es normal, estamos de excursión, con muy buen rollo todos, no hay nadie que nos caiga ni siquiera liegeramente peor, estamos los que mejor nos llevamos así que simplemente somos dos amigos que comparten tienda, hasta cierto punto todo es normal, pero yo no soy normal y este sueño tampoco. En este sueño tú también sientes algo por mí y estás dispuesto a dar un paso más y todos lo saben y ayudan a que todo cuaje. Montábamos las tiendas, cenábamos y jugábamos, no parábamos de reir y en uno de los juegos, parecido al escondite, estos nos hacen la tres catorce y nos quedamos solos, era de esperar... En esos momentos el corazón me va a mil por hora y todo ocurre muy rápido y muy lento a la vez. Derrepente tú estas frente a mí, me miras y sonríes, te acercas más aunque parece imposible que podamos estar más juntos, me acaricias y me besas, sin titubeos, me besas y yo no sólo me dejo si no que también participo, esta vez no me quedo helada y quieta por el miedo y la inexperiencia, esta vez también hay voces en mi cabeza pero soy capaz de acallarlas, no quiero defraudarte, pero confio en ti y creo confiar en mí, así que me dejo llevar. Paras y me asusto, pienso “ya la he cagao”, me miras, a muy poca distancia con una cara que se me ha quedado grabada en la retina del subconsciente, es una mirada que me relaja, una mirada que dice: “¿Cómo no hemos hecho antes eso?” y vuelves a besarme. Al rato largo llegan estos y sigues a mi lado, me miras y me vuelves a besar, me dices cosas al oído, sigues siendo el mismo, sigues con tus coñas y yo con las mias, pero desde el mismo bando, nadie comenta nada de nosotros, parece algo normal y evidente. Seguimos jugando hasta que nos rinde el sueño y nos vamos a las tiendas, esa noche, esta noche duermo abrazada a ti, en sueños, pero abrazada a ti y más segura de mi misma. Ahora viene lo amargo de despertar y ver que no hay tienda de campaña si no techo, que no estas tú si no mi almohada, que no hay seguridad, así que cierro fuerte los ojos para enganchar el sueño que se escapa, deseando que hayas soñado tu lo mismo. Me voy a la playa, no hay más, lo necesito, me lo debo...o no, pero me voy y punto O_o Pero tranquilos, volveré, siempre lo hago =) Era una noche de verano despejada y fresca aunque el día había sido bochornoso y amenazaba tormenta. No me habría fijado en la luna de no ser porque el viento azotaba con fuerza los toldos y tuve que salir a la terraza para recogerlos. Entonces la vi, no estaba llena, había empezado a menguar, pero aún así estaba grande y blanca. Me acordé de ti de forma instantánea y me pregunté cómo la verías tú desde allí, al otro lado del mundo y unas horas más arriba. No pude evitar sonreir al recordar el influjo que ésta ejerce sobre ti. Pensé después en que quizás allí su influencia era diferente, igual que lo era la época del año, allí era invierno a pesar de estar en Julio. Me fijé en el paisaje, llamaron mi atención las copas de los árboles mecidas por el viento y eché de menos por un momento el mar, sólo hacía un día que había vuelto y me habría gustado poder contemplar una vez más su vasta espesura en una noche como esa, con los pies enredados en la arena, el viento envolviéndome y el ruido de las olas... pero esta vista tampoco estaba nada mal, árboles, montañas e infinidad de lucecitas, Madrid y su bullir de noche, con el zumbido del viento y un perro ladrándole a su sombra. Volví a mirar a la luna que había subido un palmo, estaba ya muy lejos, como tú de mí, y entonces comprendí por qué me recordaba tanto a ti, tú eres tan inalcanzable para mí como la luna que cuanto más la miro más se aleja y cuanto más la busco más se esconde. Es la historia de mi vida |
|||
|
|
Archivos
|
||