|
Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2009.
Como quien tira de una cuerda que se romperá, tirar, tirar, tirar, tirar, tirar... Como sin darse cuenta rozar un poco más, los ojos aún cerrados para no afrontar que el aire es de cristal, que puede estallar, que aunque parezca extraño, te quiero devorar. Que el aire es de cristal, que puede estallar, que aunque parezca extraño, te quiero devorar.
En una esquina de su boca se dejó estrellar, como la ola que se entrega a la roca, perdida en el abismo de unas manos sin final, tan grandes que abrazaban todo su planeta.
Ahora no estás aquí, ahora no estoy aquí, pero el silenció es la más elocuente forma de mentir. Ahora no estás aquí, ahora no estoy aquí, pero el silenció es la más elocuente forma de mentir.
En tu silencio habita el mío y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de tu olor, en tu silencio habita el mío y en alguna parte de mis ojos habitó un trozo de dolor. Ahora estás aquí, ahora estoy aquí, abrázame para que piense alguna vez en ti. Ahora estás aquí, ahora estoy aquí, abrázame para que piense alguna vez en ti.
En tu silencio habita el mío y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de tu olor, en tu silencio habita el mío y en alguna parte de mis ojos habitó un trozo de dolor. En tu silencio habita el mío y en alguna parte de mi cuerpo habitó un trozo de tu olor, en tu silencio habita el mío y en alguna parte de mis ojos habitó un trozo de dolor.
Que el aire es de cristal, que puede estallar, que aunque mis labios no hablen, te quiero devorar.  Me encontré con tu lengua a las puertas de mi boca, jugando con mis labios, abriendose camino entre mis dientes. Con un vaivén de rápidos empujones, como si se hubiera puesto en marcha un gran cronómetro y tú fueras el único que escuchara su tic tac. Se me tambaleó el corazón y el suelo dejó de sostenerme, no fui capaz de sentir otra cosa que no fuera tu aliento que acompasaba ritmicamente cada uno de tus movimientos. Me quedé bloqueada y no recuerdo lo que hicimos con el resto del cuerpo, sé que pedrí la consciencia de mi misma y llegado el momento no quise que acabara, pero mi decisión se encontraba anulada por el bloqueo y fuiste tú quien decidió cuando empezar, cuando acabar. Nada fue como esperaba, yo era la única que arriesgaba el corazón, lo que para ti era un simple juego para mi era una cuenta pendiente entre mi alma y yo. Nunca pensé que llegara ese momento para mi y ahí estaba, colgando de tus labios, pero no era mi momento, ni siquiera era tu momento por eso ahora tengo esta extraña sensación que me hace sentir vacía, confusa y estupida, que me impide respirar profundamente. Creo que una parte de mi se ha perdido en tu boca y la otra parte, que aún sigue aquí, me pide más...
DEMASIADO CANSADA COMO PARA CONTENER LAS LÁGRIMAS QUE ARDIENDO TORNABAN MIS OJOS VERDES. ME COSTÓ LEVANTARME DE UNA CAMA QUE NO GUARDABA MI CALOR, QUE NO OLÍA A TÍ PORQUE SÓLO ME HA CONOCIDO A MÍ. CERRÉ LA PERSIANA PARA NO VER LA INGRATA LUZ DEL SOL QUE SE FILTRABA ENTRE LOS PLIEGUES DE LAS CORTINAS Y VOLVÍ A OVILLARME, CON LAS LÁGRIMAS ABRASÁNDOME LOS OJOS Y EL RESTO DEL CUERPO FRÍO. TEMBLANDO ANTE LA IDEA DE HABERME PERDIDO PARA SIEMPRE.
|